León Gieco es un músico que se pasea a sus anchas en el rock y el folklore. Tiene una colección de temas del repertorio latinoamericano que sorprende.
Un tema que siempre me gustó y que reapareció en mi memoria hace poco es "El Ángel de la Bicicleta", y cuya letra me calaba. Pero ahora supe la historia tras la letra, y el sentimiento se duplica. No es que me haya puesto tan mamón, pero si no le conmueve, es porque no tiene alma.
Claudio “Pocho” Lepratti, de 35 años, auxiliar de cocina en una escuela de Rosario, recorría las calles recolectando alimentos para llevar a las "villas" (que son lo que nosotros llamamos con despección poblaciones), y las servían a los niños en el comedor de la escuela. Eran los años de "corralito" y caos político en Argentina, con De la Rua en la presidencia, en ese aparentemente lejano año 2001.
Una tarde de enfrentamientos, la policía avanzaba disparando al aire y se aproximaban a la escuela. Pocho, subió al techo de la escuela en la que preparaba comida, preocupado por la seguridad de los niños, y sólo deseando calmar la violencia represiva contra la población, grita a la patrulla que avanzaba disparando al aire: "Bajen las armas! que aquí sólo hay pibes comiendo!". La patrulla se detiene, bajan los policías y Pocho termina muerto sobre el techo, producto del balazo que le propina un policía.
El homenaje de Gieco es ahora muchísimo más conmovedor. Ligar la lucha social y el rock siempre funciona para mí.
Les dejo la canción acá, sin nada que agregar... una versión de Gieco con D-mente.
Un día de aquellos a través del timeline de twitter, la actriz y cantante Zooey Deschanel, acostumbrada a recomendar bandas o discos diariamente, nombró a una banda de los ‘60 nada más y nada menos que de Uruguay. Eran Los Shakers y su disco de 1966 titulado “Break it All”.
A partir de tal recomendación de la vocalista de She&Him, busque la citada grabación y me sumergí en la historia de una banda, hasta ese momento, para mi desconocida. Es poco lo que se sabe de las bandas de aquellos años en nuestro continente (más allá del rescate que ha emprendido @oscarm_arq en sus artículos sobre bandas chilenas) o de las bandas emblemáticas de los países más cercanos como Argentina o Perú.
La historia de la banda formada en 1963 se entrecruza con la del Rock Argentino, a través de su origen geográfico cercano al Rio de la Plata, donde es considerado por muchos referentes como Spinetta o Charly como una banda de culto, que nació bajo la influencia directa de los 4 de Liverpool, casi como un juego, para luego transformarse en los pioneros del Rock Latinoamericano a partir de su aclamado tercer disco “La Conferencia Secreta Del Toto's Bar” (1968) denominado de manera generalizada como “el Sgt. Peppers del Rio de la Plata” por su psicodelia mezclada con ritmos sudamericanos. Partiendo desde The Beatles, podemos hacer una secuencia de influencias que nos lleva de ida y vuelta al otro hemisferio.
“Ticket to Ride” Original de The Beatles, por Los Shakers.
El disco en cuestión citado por Zooey fue editado en exclusiva para los Estados Unidos, Australia y otros países anglosajones en aquel año, con solo canciones cantadas en ingles a petición de la disquera, a excepción de un cover de los Beatles cantado en español que la banda formada en el año ‘63 realizo para así aumentar su popularidad, ya establecida en el Atlántico, pero que no pasó más allá del Ecuador al rechazar la banda giras por Norteamérica. Aun así, es rescatado por la norteamericana cantante.
También ha sido rescatada en este lado del globo por los ya citados rockeros argentinos CharlyGarcía, en compañía de Pedro Aznar en su disco en conjunto de 1991 titulado “Tango 4” donde hacen el ejercicio al revés de como lo hacen Los Shakers, que llevaron al español la canción de The Beatles, en este caso ellos llevan al español la canción de los uruguayos “Break it All” y la titulan “Rompan con Todo” y tienen el honor de contar en las voces para esta versión, nada más y nada menos que a Roberto Sánchez: Sandro.
"Rompan con Todo”, el homenaje de Charly, Aznar y Sandro.
De Liverpool a Uruguay, de Uruguay a Buenos Aires y a Norteamérica, las influencias iniciadas por The Beatles y que a partir de un simple ejercicio encontramos nexos que nos llevan de vuelta al inicio del post, Zooey Deschanel y su anecdótico tweet, situando a Los Shakers como punto de ‘pivot’ , reconociendo quizás una influencia en su melosa música más cercana al indie con She&Him, pero que también vuelve al origen (“de todo” dirán muchos) de los Fab Four y su cover para “I Should Have Known Better” en clave casi polinésica (?) en su primer disco“Volume One” del año 2008.
El cover de Zooey Deschanel y M. Ward a The Beatles, cerrando el circulo.
El Tri debe ser una de las bandas más longevas que cantan en español, fundada en 1968 bajo el nombre de “Three Souls In My Mind” con más de 30 millones de discos vendidos, es sin duda uno de los principales representantes del rock mexicano, con canciones o ‘rolas’ muy cercanas al común de la gente, al pueblo y que nos muestra la idiosincrasia de un país más reconocido por sus baladistas románticos.
Por este lado son casi desconocidos, personalmente los descubrí a través de La Renga, quienes realizan el cover para ‘Triste Canción de Amor’ en su disco A donde me lleva la vida de 1993, originalmente publicada por los mexicanos en Simplemente, del año 1984.
Uno de los mejores discos para conocer de que se trata El Tri, para comprender aquella mezcla de humor, picardía e ironía, y también para conocer el carisma de Alex Lora, el mítico fundador de la banda, todo un personaje, es el ‘Directo desde el Otro Lado’ un disco en vivo del año 2007, que registra un concierto grabado en julio de 2006 en los Estudios Universales de Los Angeles, California, donde Lora aprovecha la ocasión para dedicarle un par de palabras al ‘Governeitor’Arnold Schwarzenegger y a los políticos corruptos del país, hasta con una mención al Dr. Simi, o Víctor González Torres, candidato ilegal a la presidencia de México en 2006.
La biografía de Alex Lora, extraída de la web oficial de la banda.
Pues bien, en aquel disco aparece la canción ‘Si México Ganara el Mundial’, originalmente publicada en el disco ‘Mas Alla del Bien y el Mal’ del 2005, y que es interpretada por Lora con el recuerdo fresco del partido que disputo la selección Mexicana versus la de Argentina en el Mundial de Alemania 2006, el 24 de junio, en el que luego de 90 minutos empatados 1-1 finalmente la albiceleste se quedo con el triunfo luego de un golazo de Maxi Rodriguez, cuando la esperanza mexicana (la selección conocida también como ‘el tri’) estaba en los penales.
Maxi Rodriguez y su golazo.
La fatalidad y la mala suerte de México en el futbol son retratadas tanto en la canción como en el discurso previo de aquel disco en vivo, en que Lora recuerda al entrenador Ricardo Lavolpe como ‘el capitán Garfio’ y el autogol de Borgetti en el empate argentino en ese partido. La canción en si es una ficción pensando en todo el caos que se produciría por la alegría de que la selección mexicana fuera alguna vezCampeón del Mundo, en una mezcla de alegría desbordada, feriados por un mes, borrachos en las calles y un enorme descontrol. Algo sin duda muy similar a lo que uno podría imaginar que sucedería en nuestro país, y algo que se puede ver a menor escala con los triunfos menores o las clasificaciones al mundial cada cierto tiempo y que la ‘rola’ retrata, y que para países con pocos triunfos futboleros a gran escala, es decir, toda Sudamérica excepto Argentina, Brasil y Uruguay, pueden sentirse identificados con la letra, donde siempre esta primero la fatalidad que la gloria, algún mal cobro, algún mal sorteo, o cualquier otra cosa se interpone en el camino al triunfo aun cuando se tengan las mejores esperanzas.
Sin duda una postal de futbol y rocanrol, escúchala a continuación:
Me acuerdo que durante algún tiempo, compartimos largas horas de trabajo universitario con un grupo de colegas argentinos.
Los tipos tenían dos gracias importantes. Una era que les gustaba el Rock, lo que nos evitaba el tener que buscar estrategias para cambiar la música sin que se ofendieran; y la otra era que, a pesar de ser grandes amantes de los rockstars de su país, eran bastantes ávidos de escuchar música de lo que para ellos eran “nuevas bandas” chilenas.
Una de esas noches de arduo maqueteo al borde de la inconsciencia, tipo 4 de la mañana de un día martes o miércoles, con todo el equipo convertido en zombie, intoxicados de café, cigarrillos (propios y ajenos), y quizás el efecto no-buscado de la exposición al neoprén, envueltos en un ruido persistente de una radio mal sintonizada, uno de ellos salta desde el asiento, y grita “subíle a esa que es de Charly, ché”. Y en el salto de la emoción acabó con el puente de palitos que otro llevaba horas haciendo. Quien tuvo que ver destruido su trabajo, fue el mismo que se esmeró en acomodar la antena de la radio, y subirle el volumen… Alegría instantánea! (no hubo ni un atisbo de queja por parte del damnificado).
Sonaba Bancate Ese Defecto.
El tipo nos dice, en medio de la canción, “ustedes tienen un Rock un poco aguado, al menos el que tocan por la radio, eso de La Ley no es Rock, es como esto (haciendo un gesto consistente en recorrer una esfera imaginaria con el índice sobre la palma de la otra mano)… no es nada…”, yo solté las carcajadas, y le digo “y voh creí que nuestro estandarte musical es La Ley hue´ón”… “no sé” retruca, “lo que sé es que ustedes no tienen un Charly loco”.
Bueno, el resto de la discusión consistió en los chistes sobre lo agrandados que son, lo “vivos” que nosotros los chilenos somos… un desastre… mientras, yo me quedé pensando en que no es que no tengamos un Charly (y si estás pensando en Jorge González, yo creo que no da el ancho), lo que no tenemos es esa capacidad de reconocer y poner en valor a nuestros héroes del rock. Nuestro rock es local, interior y subterráneo, y los que salen de esa condición, generalmente lo han hecho endulzándose con pop, de tal forma que crecen en figuración, gracias al apoyo de aquellos que guardan estos discos de La Ley, entre otros de Maná, de lo mejor de Kc, de Arjona, etc., y que votan en los ránkings de MTV Latino.
Por su lado, Charly ha recorrido la historia del rock argentino y latinoamericano. Ha dado cátedras de composiciones de todos los tonos, letras en todas las emociones, y sembró un legado de artistas que crecieron a su alero, como Fito Páez, Andrés Calamaro, entre otros.
Por el lado chileno, nuestros baluartes sobreviven en circuitos mezquinos, haciendo carreras en las que más tienen que perder, que ganar. Los afortunados, casi nunca representan lo que yo espero sea un símbolo del rock nacional, pues generalmente no traen encima calle, que es un ingrediente fundamental para mi gusto.
Escribo sobre esto, mientras disfruto de un playlist con algunos de los baluartes argentinos.
Prometo lista de baluartes chilenos en una próxima oportunidad. No espere encontrar a La Ley en esa lista.
Disclaimer: No crea que no disfruto de Rock Chileno, ni que tenga preferencias por una condición de la nacionalidad unos respecto de otros, no sea bestia eso no es lo que intento decir.